Uno que quedaba pendiente era el dormitorio matrimonial, de ahora en adelante "the bedroom", porque es where the magic happens...
Era blanco. Todo blanco. Sin cuadritos, sin adornos. Nada. Blanco. Y encima con un leve globito cerca del techo...el miércoles del fin de semana largo de junio piré, agarré mis herramientas y zas! Hice un agujero en la pared. Ahora no quedaba más remedio que pintarla :0P
Por suerte ya había convencido a mi marido sobre pintar la habitación. Elegimos un verde llamado "sauce joven", algo suavecito, para darle un toque de color, nada más.
Y arranqué el sábado del finde largo al mediodía, y terminé esa misma noche!!! Tarde eh! Pero esa misma noche.
Before
After
Y enfrente de la cama, un toquecito de color...







te quedó bárbaro! te voy a tener presente para futuros cambios ajajaja
ResponderEliminarbesos!