17 dic 2012

30

En unos días cumplo treinta
Sep, treinta. Tengo que admitir que no me genera nada de lo que pensé, hace unos años, que iba a generarme. Ahí están. Amenazan con llegar, pero como sé que serán certeros en su venida, no les temo.
Llegan. Punto. Llegan en medio de una revolución hormonal, en una revolución de insulina y en una censura a casi toda la comida rica que terminará en revolución. Je. 
Hice balance, cuestión que era privativa de la llegada del 31...este año lo hice antes, no sé si por el tiempo libre o por el cambio de década. Pero lo hice, y me da bastante positivo. Claro que tengo algunas cosas negativas bastante fuertes, como la ausencia de mi mamá, pero después de todo, son cosas que no sólo no decidí sino que alguien las decidió a pesar de mi intervención. Algunos lo llaman destino, otros nos atenemos a nuestras regiones y aceptamos. Después de todo, nos prometieron un lugar mejor.

Asi que aquí estoy, en la víspera de un cambio de cifra, planeo una linda reunión, tranquila, con familia y amigos, y después a disfrutar del tiempo de silencio entre fiesta y fiesta que siempre caracterizó mi diciembre, ahí puedo volver a reflexionar y este año, a esperar a Santino. Que ya llega.

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