Hace unos años, en el 2007, se me ocurrió que podía estar bueno -y justo coincidía con mi mudanza del nido adolescente- tener mi propia casita de té -me sabrán fanática de los tés-.
Entooooonces -como dice Martina- se me ocurrió que estaba buenísimo pintarla de blanco -chan- con pintitas -doble chan- fucsias -chan- combinando con el interior.
CHAN, CHAN, CHAN, CHAN.
El blanco no podía traer nada bueno...y las pintitas menos.
Por suerte, el vicio washi tape puede borrar el pasado, solucionar errores y volvernos más felices...
Les presento mi primera adquisición de washi tapes.
El HORROR/ERROR de cajita de tés.
El interior fucsia rabioso -confiesen que he sido casi una vidente con el color, que ahora está a full-
Primero, a borar los puntitos. En este caso y ante el apuro por eliminar el pasado, con liquid paper. Seeee, bestia, pero efectiva.
La washi tape elegida
Arranqué!!!!!!!
Terminada y "amueblada".
No me digan que no está preciosa!
Voilá!!!!!
las pintitas estaban terribles! jajaja
ResponderEliminar